¿Estamos aquí abajo por la misma causa? No sabemos por qué nos mantenemos aquí. Cuando los momentos se empiezan a romper pierdes la pista de en qué lugar tienes tu cabeza. Pero yo soy inalcanzable.
¿Qué piensas cuando tu cabeza está saturada y completa? No nos basamos en lo que tenemos, lo estamos retomando donde todavía no estamos.
Una vez me di cuenta de que me había vuelto correcto. Pero no me refiero a ser educado... O uniformado, haciendo girar el mundo a mi ritmo.
Introdúcete en la oscuridad por aquello que puedas buscar, viaja esa gran distancia en tu mente. El mundo se hace más fuerte a medida que empiezas a tratar las cosas. Dirígete a nacer lejos de morir. Me he quedado sin nada otra vez más, sin nadie a mi lado. Estamos para desaparecer, sabes que lo intenté, sabes que lo intentamos.... Dispárame.
Cada vez siento como si perdiera más y más la Fe en las cosas, como si la existencia fuera una mera transición. Necesito algo distinto, esto no culmina, me siento vacío. Dentro de mi interior no existe nada, nada que me dé respuestas, nada que demuestre evidencias de lo que necesito. Lo único que noto es que cada vez es más inalcanzable, más imposible.
No es la ocasión ideal para lamentarnos, ni para echarnos la culpa, ni para saber quién fue el que ha cambiado; ambos nos hemos convertido en algo distinto a lo que éramos. Pero está claro que por mucho que intento reconducir y concentrar mis ideas en algo que no seas, no lo consigo... ¿Por qué? Porque eres inalcanzable.
Porque cuando estaba en la oscuridad pude ser iluminado, no me hacía falta estar en ningún otro sitio, porque pensaba que había alcanzado lo que necesitaba, que estaba en mi Empíreo. Pero cuando más creía que lo había alcanzado y que estaba en el lugar adecuado, más rápido y de repente empezó a alejarse, y desde entonces no he sentido que se acercara a mí. Y tal vez no necesito que se acerque, pero no quiero que se aleje, que sea inalcanzable.
Causa un vacío, es una rompecabezas sin encajar, un rompecabezas al que le han dado la vuelta y contiene otra imagen, pero que sigue sin estar completa. Pero lo que duele no es que ese rompecabezas quede incompleto, es que las cosas cambien y que no vuelvan a encajar, que te rechacen y no quieran volver a saber nada de ti, incluso cuando eres necesario en los momentos más difícil.
Supongo que no era realmente mi Empíreo, pero sí un lugar en el que necesitábamos. Las cosas se han vuelto a otro lugar, el correcto, pero no termino de saber si lo definitivo. Por mi parte, no dejaré que esas piezas caigan ni se pierdan, espero que las tuyas tampoco... Que te vaya bien.
Ahora ese mundo de sueño y de estabilidad es mi Empíreo, ese que es inalcanzable. Lo más alto de los cielos no está todavía accesible para mí, necesito los pasos de una escalera que me permita llegar a él... Mientras tanto sigo cayendo y localizando más inalcanzable los buenos momentos que perdí... Ojalá volviera a recordar... Necesito dormir, volver a construir mis recuerdos...
Sueña. Sueña. Sueña. Sueña hasta que tus sueños se hagan realidad.
viernes, 13 de julio de 2012
jueves, 12 de julio de 2012
Parada 1
Abro los ojos. Siento mi vista cansada. Veo cómo me encuentro en mitad de esta tenue atmósfera de luz anaranjada, creada por las luces de la bombilla del ventilador que cuelga del techo, en el comedor de casa. Me encuentro solo, puesto que es bastante tarde y mi familia duerme, dado que mañana trabajan, pero yo dispongo de mucho tiempo libre, ya que es verano y me puedo permitir pasar noche tras noche, sin hacer nada de provecho.
¿Qué hago? Nada. Simplemente estoy hora tras hora, esperando e intentando que pase el tiempo lo más rápido posible, aunque para ello podría dormir, pero es una solución bastante fácil.... Yo prefiero hacer otras cosas... Y estas cosas no son propias para noches de verano. En realidad no son propias para ninguna otra época, al menos del modo en que suelo hacerlo con normalidad.
Soy un nostálgico, no lo puedo evitar, es algo propio de mí. Mi forma de ser me hace comportarme de una forma en la que busque relación de cualquier presente con el pasado. Dicen que es bueno conocer el pasado, para poder entender el presente y poder anticipar el seguro. Ojalá no fuera siempre así... Porque a veces nos vemos encerrados en un bucle en el cual nos ahogamos en nuestra propia mierda.
Hace cosa de un año, mientras escuchaba La Rosa De Los Vientos, quedé fascinado por la verdad que se dijo en uno de los momentos de tertulia. La conclusión era que el verano era la época más triste del año. Pues bien, muchas veces la imagen que tenemos del verano es la fiesta y la playa, con desfases y celebraciones eufóricas e incluso desenfrenadas a veces... Pero la realidad no es del todo así...
La mayoría de suicidios son en verano. ¿Será por algo? La causa se debe a que cuando las personas pierden la rutina de sus vidas, con tanto tiempo libre uno no tiene otro remedio que pensar. Y cuando uno piensa da para muchas cosas... En estos tiempos que vivimos, es muy fácil pensar en los duros momentos que estamos viviendo y en la escoria que rodea esta sociedad, ya sea por falta de dinero, incendios, tragedias, hambre, muerte, escándalos, soledad, pobreza, amor.... Tener mucho tiempo libre a veces nos da a creer que somos unos desgraciados.
Muchos queremos el verano para desconectar, pero no es tan fácil. Echamos de menos muchas cosas, yo al menos... Buscamos encontrar una respuesta o llamada de atención en nuestra espera... Aunque ello muchas veces provoca sentirnos solos, sentir que nadie te apoya... Aunque a veces es peor querer ayudar a alguien que se ha olvidado de ti, que no te busca cuando lo necesitas.
Yo sigo esperando aquí, a que este tupido velo de ignorancia, como si no nos conociéramos de nada, o que nada haya pasado, sigue aquí, cada vez con más fuerza, cada vez más lejos, distanciando nuestras vidas hasta caer en el olvido de la noche que te absorbe sin misericordia alguna, pues hay cosas que nunca perdonan, como el paso del tiempo, o el odio y el rencor que siento al escribir estas palabras de frustración.
Respiro... Me doy cuenta de que es mi obsesión compulsión. Me doy cuenta de que no actúo yo. Estoy cansado. Han sido duros momentos y recuerdos muy feos, debo recuperarme. Lo mejor que puedo hacer ahora mismo es apagar este ambiente que me encierra y saltar sin paracaídas sobre mi cama, al interior de este fantástico mundo de los recuerdos, en el que todavía quedan motas y trazos efímeros, recuerdos imcompletos y parciales, de cuando era tan desgraciado en mi miseria personal..... que era feliz...
Pero siento que tú no necesitas esta felicidad del mismo modo que yo.
¿Qué hago? Nada. Simplemente estoy hora tras hora, esperando e intentando que pase el tiempo lo más rápido posible, aunque para ello podría dormir, pero es una solución bastante fácil.... Yo prefiero hacer otras cosas... Y estas cosas no son propias para noches de verano. En realidad no son propias para ninguna otra época, al menos del modo en que suelo hacerlo con normalidad.
Soy un nostálgico, no lo puedo evitar, es algo propio de mí. Mi forma de ser me hace comportarme de una forma en la que busque relación de cualquier presente con el pasado. Dicen que es bueno conocer el pasado, para poder entender el presente y poder anticipar el seguro. Ojalá no fuera siempre así... Porque a veces nos vemos encerrados en un bucle en el cual nos ahogamos en nuestra propia mierda.
Hace cosa de un año, mientras escuchaba La Rosa De Los Vientos, quedé fascinado por la verdad que se dijo en uno de los momentos de tertulia. La conclusión era que el verano era la época más triste del año. Pues bien, muchas veces la imagen que tenemos del verano es la fiesta y la playa, con desfases y celebraciones eufóricas e incluso desenfrenadas a veces... Pero la realidad no es del todo así...
La mayoría de suicidios son en verano. ¿Será por algo? La causa se debe a que cuando las personas pierden la rutina de sus vidas, con tanto tiempo libre uno no tiene otro remedio que pensar. Y cuando uno piensa da para muchas cosas... En estos tiempos que vivimos, es muy fácil pensar en los duros momentos que estamos viviendo y en la escoria que rodea esta sociedad, ya sea por falta de dinero, incendios, tragedias, hambre, muerte, escándalos, soledad, pobreza, amor.... Tener mucho tiempo libre a veces nos da a creer que somos unos desgraciados.
Muchos queremos el verano para desconectar, pero no es tan fácil. Echamos de menos muchas cosas, yo al menos... Buscamos encontrar una respuesta o llamada de atención en nuestra espera... Aunque ello muchas veces provoca sentirnos solos, sentir que nadie te apoya... Aunque a veces es peor querer ayudar a alguien que se ha olvidado de ti, que no te busca cuando lo necesitas.
Yo sigo esperando aquí, a que este tupido velo de ignorancia, como si no nos conociéramos de nada, o que nada haya pasado, sigue aquí, cada vez con más fuerza, cada vez más lejos, distanciando nuestras vidas hasta caer en el olvido de la noche que te absorbe sin misericordia alguna, pues hay cosas que nunca perdonan, como el paso del tiempo, o el odio y el rencor que siento al escribir estas palabras de frustración.
Respiro... Me doy cuenta de que es mi obsesión compulsión. Me doy cuenta de que no actúo yo. Estoy cansado. Han sido duros momentos y recuerdos muy feos, debo recuperarme. Lo mejor que puedo hacer ahora mismo es apagar este ambiente que me encierra y saltar sin paracaídas sobre mi cama, al interior de este fantástico mundo de los recuerdos, en el que todavía quedan motas y trazos efímeros, recuerdos imcompletos y parciales, de cuando era tan desgraciado en mi miseria personal..... que era feliz...
Pero siento que tú no necesitas esta felicidad del mismo modo que yo.
domingo, 8 de julio de 2012
Metropolis Part 3: Prólogo
Como una mirada interior, una instrospección o una conversación con tu pasado.... Recuerdos y nostalgia de los buenos y felices momentos mezclados en un cóctel nocturno con el agrio sabor de nuestras malas experiencias en un diálogo propio en el que no buscamos nada de interés, pero que encontramos respuestas satisfactorias, ya sea por lo que puede significar, bueno o malo.
Flashback. Al igual que Totò recordando su vida en Cinema Paradiso, sus alegrías y sus desgracias. Una vida cambiante, tras el cambio de estaciones. Vidas que entran en tu vida, y que desaparecen de golpe. El odio, el rencor, la ira o la muerte, marcadoras de los momentos en ausencia de amor. Nuestros familiares y nuestros amigos y enemigos, que nos han hecho ser como somos.
Historias de arrepentimiento, historias de perdón, historias de dolor... El reflejo de nuestro propio sufrimiento, angustia y desesperación cuando no creías que nada se podía solucionar y que no sabías dónde ir. Oscuros y casi eternos pasajes de nuestras vidas. La sensación de estar perdido en tu auténtica soledad.
Echarte de menos a ti mismo, tal vez sea la causa por la que penetras en esta Metropolis, esta ciudad en la que no sabes qué es de ti, en la que te pierdes por sus bares, parques, cines, calles.... Una ciudad de ángeles de soledad, en la que viajas por tu vida, aquella que perdiste... Una ciudad en la que podrás gritar con mortífagos árboles y aquellos que pasaron por lo mismo, aquellos cuyos ángeles se convirtieron en demonios, esos demonios que un día se hicieron de ti.
Tal vez te creas solo en esta travesía, pero de forma implícita tal vez te des cuenta de quiénes son tus acompañantes. Hablo de aquellos que te guiarán hasta encontrar aquella expresión personal de lo que eres, aquellos que te conducirán hasta ti mismo, no porque sepan dónde estás, sino porque ellos son los que te crearon, el resultado de tu vida, tu rosa de los vientos.
¿Somos dueños de nuestra vida....? o ¿existe una realidad que escapa de nuestra jurisdicción y que nos empuja por complicados caminos, actuando día a día, acercándonos poco a poco y situándonos de forma implícita a ese lugar del Universo que nos corresponde, apartando aquello que no sea necesario?
Esta versión nostálgica y expresionista de la realidad que vivimos irá dibujando los trazos que perfilarán este estadio pasajero de nosotros mismos. Espero que me acompañes, a visitar el lado oscuro de mi luna personal.
Por todo lo que es ahora, por todo lo que fue y por todo lo que queda por llegar.
Flashback. Al igual que Totò recordando su vida en Cinema Paradiso, sus alegrías y sus desgracias. Una vida cambiante, tras el cambio de estaciones. Vidas que entran en tu vida, y que desaparecen de golpe. El odio, el rencor, la ira o la muerte, marcadoras de los momentos en ausencia de amor. Nuestros familiares y nuestros amigos y enemigos, que nos han hecho ser como somos.
Historias de arrepentimiento, historias de perdón, historias de dolor... El reflejo de nuestro propio sufrimiento, angustia y desesperación cuando no creías que nada se podía solucionar y que no sabías dónde ir. Oscuros y casi eternos pasajes de nuestras vidas. La sensación de estar perdido en tu auténtica soledad.
Echarte de menos a ti mismo, tal vez sea la causa por la que penetras en esta Metropolis, esta ciudad en la que no sabes qué es de ti, en la que te pierdes por sus bares, parques, cines, calles.... Una ciudad de ángeles de soledad, en la que viajas por tu vida, aquella que perdiste... Una ciudad en la que podrás gritar con mortífagos árboles y aquellos que pasaron por lo mismo, aquellos cuyos ángeles se convirtieron en demonios, esos demonios que un día se hicieron de ti.
Tal vez te creas solo en esta travesía, pero de forma implícita tal vez te des cuenta de quiénes son tus acompañantes. Hablo de aquellos que te guiarán hasta encontrar aquella expresión personal de lo que eres, aquellos que te conducirán hasta ti mismo, no porque sepan dónde estás, sino porque ellos son los que te crearon, el resultado de tu vida, tu rosa de los vientos.
¿Somos dueños de nuestra vida....? o ¿existe una realidad que escapa de nuestra jurisdicción y que nos empuja por complicados caminos, actuando día a día, acercándonos poco a poco y situándonos de forma implícita a ese lugar del Universo que nos corresponde, apartando aquello que no sea necesario?
Esta versión nostálgica y expresionista de la realidad que vivimos irá dibujando los trazos que perfilarán este estadio pasajero de nosotros mismos. Espero que me acompañes, a visitar el lado oscuro de mi luna personal.
Por todo lo que es ahora, por todo lo que fue y por todo lo que queda por llegar.
"Ora che ho perso la vista, chi vedo di più"
lunes, 2 de julio de 2012
No dejaré que esto se vaya
Quiero que este momento no acabe nunca, en el que todo es nada sin ti. Esperaría aquí por siempre, solo para ver su sonrisa una vez más, porque es cierto, no soy nada sin ti.
Después de todo, yo también he cometido mis errores, me he tropezado y he caído, pero quiero decir estas palabras de una vez por todas.
Los pensamientos leen sin hablar, por siempre, lo sé. Los recuerdos caen al suelo. Sé qué hice y cómo lo hice, no voy a dejarlo escapar, porque sé es cierto, no soy nada sin ti.
En esas calles por las que he caminado solo, sin saber dónde ir, he llegado a un final.
Enfrente de tus ojos, cae desde los cielos, cuando no sabes qué es lo que estás buscando, o lo que encontrarás...
Quiero que sepas, además de todo lo demás, que de no dejaré que esto se vaya, no lo dejaré escapar, estas palabras son mi alma y mi corazón. Guardaré este momento, mientras hago sangrar a mi corazón para demostrarlo. Y no quiero dejarlo ir...
Después de todo, yo también he cometido mis errores, me he tropezado y he caído, pero quiero decir estas palabras de una vez por todas.
Los pensamientos leen sin hablar, por siempre, lo sé. Los recuerdos caen al suelo. Sé qué hice y cómo lo hice, no voy a dejarlo escapar, porque sé es cierto, no soy nada sin ti.
En esas calles por las que he caminado solo, sin saber dónde ir, he llegado a un final.
Enfrente de tus ojos, cae desde los cielos, cuando no sabes qué es lo que estás buscando, o lo que encontrarás...
Quiero que sepas, además de todo lo demás, que de no dejaré que esto se vaya, no lo dejaré escapar, estas palabras son mi alma y mi corazón. Guardaré este momento, mientras hago sangrar a mi corazón para demostrarlo. Y no quiero dejarlo ir...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)